María Magdalena, de ella se dice que fue la mayor seguidora de Jesús, continuadora de sus enseñanzas, su compañera, Gran Sacerdotisa de la Diosa Madre, Maria Magdalena es la representación de la energía femenina completa, Maria Magdalena es el Santo Grial, la portadora de la “Sangre Real” y madre de la descendencia de Jesús, Sphia, la sabiduría oculta, hija de Maria Magdalena y Jesús, Maria Magdalena es considerada como la guardiana de la tradición sagrada del culto a la Gran Diosa Madre, este culto fue el primer contacto que tuvo la humanidad con lo Sagrado.

Más allá de las diferentes opiniones e investigaciones sobre Ella, María Magdalena es un Ser puramente amoroso cuya presencia hace que cualquier corazón por muy dolido que este, se abra a sentir el amor que de su corazón nace, María Magdalena es bondad y a la vez firmeza, amor lleno de compasión, dulzura llena de comprensión, sabiduría llena de verdad. Su incesante ayuda es a través del amor y del perdón, a través de la sanación de las heridas que causan dolor, a través de la sabiduría del corazón y a través de la apertura del corazón a un amor sin condiciones, un amor que no impone, que da la libertad, un amor superior, incondicional, Crístico. María enseña a ser humilde, amoroso, y a sentir paz y armonía sin importar cuales sean las circunstancias en tu vida. Ella es quien me guía amorosamente a través de este trabajo de Luz trayendo bendiciones con “Los trece alquímicos de la Transformación”

Para tener una vida satisfactoria plena Maria Magdalena nos dice que es necesario tener el chakra del Corazón abierto.

A través de las heridas emocionales que a lo largo de los años hemos ido sufriendo ha creado una coraza más o menos gruesa en nuestro corazón, formada por el dolor, en el cual se esconde lo más sagrado de cada persona, el amor.

Este amor lucha por ser, liberado y poder expandir su energía natural, pero lleva tanto tiempo encerrado tras capas de dolor, quizás incluso vidas, que ha olvidado como salir de nuevo, y sin embargo es tan importante abrir el corazón para que salga y también permitir que entre.

El corazón al permanecer cerrado energéticamente este se endurece pareciendo que es piedra cuando en realidad es pura luz, cuando el corazón se abre nos invade el amor incondicional entrando en nosotros la Conciencia Cristica

Para que se vuelva a abrir un corazón herido es necesario ofrecer un espacio de protección en el que no se sienta miedo a abrirse de nuevo, un espacio de luz y sanación en el que las heridas, todo el dolor y desamor sean liberadas y transformadas de nuevo en Amor.

La mezcla alquímica de aceites esenciales “María Magdalena”, te envuelve en su energía llevándote de nuevo al sentimiento de estar “en casa”

¿Qué podemos conseguir con el aceite sagrado de Maria Magdalena?

Liberación y trasformación de recuerdos y shocks traumáticos, incluso aquellos generados por abusos físicos y emocionales. Sanación de heridas emocionales profundas, apertura del Chakra corazón, restablecimiento del flujo del amor, amor incondicional.

 

Que el Amor y las Bendiciones siempre estén en vuestras vidas.